Imposición de páginas en sistemas de impresión

Imposición de páginas en sistemas de impresión

Aunque muchos de vosotros no os habréis percatado de este detalle, todos los libros, revistas y proyectos editoriales similares que se encuadernan (salvo excepciones que os contaré más abajo), tienen un número de páginas múltiplo de 4 (y si es posible, y para obtener mejores resultados, que sea múltiplo de 16). Para los que somos de letras, estas cuentas matemáticas sencillas al principio nos resuelta de lo más rocambolescas pero veréis que realmente no es tan complicado y nos ahorrará muchos problemas a la hora de imprimir. Este post va dedicado especialmente a autores y diseñadores editoriales con el fin de poder llegar a buen entendimiento con los impresores. Allá vamos…

Sistema de pliegos

Para entender el uso y sentido de la imposición de un documento, primero es importante conocer qué son los pliegos y cómo funcionan. Cuando sostenemos un libro en nuestras manos, estamos acostumbrados a formatos manejables adaptados al tamaño de nuestras manos. Sin embargo, las páginas de ese libro han sido previamente impresas sobre pliegos (hojas de papel utilizadas en imprenta) de grandes dimensiones por razones de ahorro de tiempo y papel, y por resultar más cómodo para su manipulación. El pliego más común es el de 16 páginas, y el sistema habitual de plegado es el siguiente:

  1. Colocando el pliego en formato horizontal, lo plegamos sobre sí mismo por el eje central vertical.

  2. A continuación, plegamos por el eje central horizontal.

  3. Para terminar, se pliega de nuevo por el eje vertical.

En resumen, el pliego no es más que el soporte físico (papel, por lo general) sobre el que se imprimirá la obra impuesta por las dos caras

Imposición

La imposición de páginas es la ordenación de dichas páginas sobre un pliego de mayor tamaño (por lo general, de 50 x 70 cm o de 70 x 100 cm) con el fin de plegarlo posteriormente dando forma a un cuadernillo (recordad: siempre múltiplos de 4, y si puede ser, lo ideal son pliegos de 16 páginas). El documento donde distribuimos todas las páginas impuestas recibe el nombre de trazado. Hay varios métodos de imposición en función del software, el proyecto o el sistema de impresión que estemos utilizando.

Una vez que tenemos todos nuestros pliegos, para proceder al montaje de los cuadernillos existen dos técnicas principales para encuadernarlos. La elección de un sistema u otro está estrechamente relacionado con el tipo de imposición que decidamos utilizar. Las técnicas de montaje son las siguientes:

  • Insertado: también conocido como embuchado, aquí los pliegos van colocados uno dentro de otro. Este método es muy habitual en obras editoriales grapadas, como por ejemplo, una revista.
  • Alzado: los pliegos se colocan uno al lado del otro. Es el método empleado para proyectos editoriales que irán cosidos o fresados, como en el caso de un libro. 


Aunque finalmente el proyecto editorial que estemos trabajando vaya a ser fresado (esto significa que sus páginas irán cortadas una a una, en lugar de ir agrupadas en cuadernillos), lo normal es que el impresor trabaje de todos modos con la imposición de páginas ya que facilita el manipulado de la obra.

Hasta hace algunos años, la imposición era un proceso bastante laborioso que se realizaba a partir de un montaje manual compuesto de fotolitos sobre una hoja de plástico transparente. A día de hoy la tarea es mucho más rápida y nos servimos del formato PDF para trabajar. Existen distintos programas informáticos de avanzada tecnología para realizar la imposición sin demasiada complicación, los cuales elegiremos en función del tipo de proyecto editorial y del presupuesto: Imposition studio, Prinec, Press…

En estos vídeos veréis unos ejercicios sencillos de plegado e imposición con los que podéis practicar:

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